Soy Arael Elämä, creadora del proyecto Portal Sat Nam y escritora independiente. Me dedico a acompañar a aquellos que han iniciado una búsqueda interior, y tratan de comprender algunas facetas de sí mismos. Realizo diversas técnicas para aportar bienestar y equilibrio emocional y energético en las personas que todavía no logran hacerlo solas y necesitan de algún tipo de orientación. Soy Maestra de Reiki, Facilitadora de Psych-k, Especialista en trabajos energéticos y emocionales tales como la técnica regresiva, la liberación de emociones a través de la meditación y/o relajación profunda y Orientadora espiritual. Algunos me han llamado terapeuta del alma, sin embargo no creo en la terapia como método de sanación, pues, si bien soy sanadora energética, entiendo lo que hago como un apoyo a la persona a encontrar aquello que está en incoherencia consigo misma para hacerlo consciente y liberarlo, o transmutarlo, para trascenderlo y para comprenderlo. A este apoyo o acompañamiento lo llamo Sanación Evolutiva, y está destinado a aquellos que están desarrollándose de manera consciente, buscando su propia maestría, su mejor versión de sí mismos. Deseo transmitir las herramientas que he ido aprendiendo y experimentando a aquellos que quieran adentrarse en su propio Ser y no sepan cómo hacerlo. Si crees que puedo acompañarte en tu camino de autoconocimiento, echa un vistazo a mi página y descubre si hay algo que pueda hacer por ti.
Abrazos desde mi Ser al tuyo.

martes, 14 de abril de 2015

CRECIMIENTO EMOCIONAL




 Cuando alguien nos hace daño, cuando se expresa contra nosotros y nos ataca con sus acusaciones, o nos intenta responsabilizar o culpabilizar de su estado de ánimo, de su dolor, de su decepción, podemos sentirnos muy mal, caer bajo la manipulación de las emociones, tanto de las de esa persona, como de las nuestras propias, pues en muchas ocasiones somos presa fácil para ellas, porque nos pueden llegar a controlar por completo.

No me refiero en ninún caso a acciones violentas o agresivas, estaríamos hablando de algo diferente, me estoy refiriendo a actos más emocionales que nos llevan a hacer reacaer en el otro nuestro dolor, nuestra desilusión, o viceversa.

Ese tipo de situación vivida me ha llevado a conocerme mejor, saber cuál es mi reacción antes tales circunstancias y aprender a mantenerme en calma. Si se trata de la acusación de otro hacia mí, rechazando mi forma de ser o de actuar, siempre miro hacia dentro de mí, para verme, para saberme, para darme cuenta de qué es lo que tal vez debo modificar en mi comportamiento para mejorar, pero normalmente siempre acabo viendo que el conflico o el cambio no reside en mí, sino en quien me acusa de actuar en desacuerdo a lo que considera un buen comportamiento. Es su creencia la que que impulsa a esa persona a quereme cambiar, y yo debo decidir si la complazco o no.  Evidentemente no hay que cambiar nada, sólo trascender.

No puedo enfadarme o reaccionar mal ante ese tipo de situación, sino buscar dentro de mí, sin acusar, sin juzgar a la persona que intenta herirme porque está herida.

Esta reflexión me lleva a expresarme y a explicar en qué consiste la mirada hacia el interior y la responsabilidad de lo que uno siente, sin acusar o proyectar en los demás nuestras emociones o nuestros conflictos. Se trata de un aprendizaje que se da cuando empezamos a ser conscientes de nosotros mismos y de nuestras reacciones emocionales. En una palabra, se trata de un proceso de maduración o crecimiento emocional.

No es el otro, soy yo, no es su piedra es la mía, no es su proyección emocional sobre mí, es cómo reacciono yo ante ello... Si consigo ver en mí dejaré de sufrir cuando el otro lanza su piedra, su emoción, y aprenderé a conocerme mejor, con más amor y más sabiduría...
Cuando el otro no se sabe ver, se ve reflejado en ti y te acusa de su propio conflicto interior, ante eso, el amor y el respeto son la mejor acogida hacia la piedra que te pueda lanzar movido por su propio dolor, o su propia rabia...

La clave está en que dentro de ti existan siempre la serenidad y la calma, y que cuando tus aguas se remuevan ante la invasión del otro, sepas apaciguarte y descubrir por qué y para qué se removieron tus emociones, para así trascenderlas y/o sanarlas...

Sanar es liberarte del control de tus creencias limitantes y de tus emociones densas, y darte cuenta de tu responsabilidad sobre ti mismo, incluso darte cuenta de cuando estás siendo tú quien lanza la piedra sobre el otro y ser capaz de volver a mirar hacia adentro para descubrir qué te ha llevado a proyectarte y verte reflejado en tu prójimo...

No es malo ser el reflejo de alguien, no es malo reflejarte en alguien, a veces no logramos vernos a nosotros mismos sin la ayuda del espejo que es el otro, así que, simplemente, dejemos de juzgarnos y de juzgar a los demás, y aprendamos a ser la mejor versión de nosotros mismos, desde la humildad y el amor, desde la generosidad y la compasión...

Arael Elämä Araham

No hay comentarios:

Publicar un comentario