Soy Arael Elämä, creadora del proyecto Portal Sat Nam y escritora independiente. Me dedico a acompañar a aquellos que han iniciado una búsqueda interior, y tratan de comprender algunas facetas de sí mismos. Realizo diversas técnicas para aportar bienestar y equilibrio emocional y energético en las personas que todavía no logran hacerlo solas y necesitan de algún tipo de orientación. Soy Maestra de Reiki, Facilitadora de Psych-k, Especialista en trabajos energéticos y emocionales tales como la técnica regresiva, la liberación de emociones a través de la meditación y/o relajación profunda y Orientadora espiritual. Algunos me han llamado terapeuta del alma, sin embargo no creo en la terapia como método de sanación, pues, si bien soy sanadora energética, entiendo lo que hago como un apoyo a la persona a encontrar aquello que está en incoherencia consigo misma para hacerlo consciente y liberarlo, o transmutarlo, para trascenderlo y para comprenderlo. A este apoyo o acompañamiento lo llamo Sanación Evolutiva, y está destinado a aquellos que están desarrollándose de manera consciente, buscando su propia maestría, su mejor versión de sí mismos. Deseo transmitir las herramientas que he ido aprendiendo y experimentando a aquellos que quieran adentrarse en su propio Ser y no sepan cómo hacerlo. Si crees que puedo acompañarte en tu camino de autoconocimiento, echa un vistazo a mi página y descubre si hay algo que pueda hacer por ti.
Abrazos desde mi Ser al tuyo.

domingo, 1 de noviembre de 2015

CUANDO LA MÁSCARA CAE

 Vivimos enfrascados en nuestras obligaciones mundanas, el trabajo, nuestras relaciones con los demás, nuestras preocupaciones...
La vida se muestra así incompleta, como si nos faltara algo, algo que sólo notamos que no está cuando tenemos un poco de tiempo para nosotros, para mirar ahí adentro y notar que algo no anda bien, que nos sentimos anhelantes de algo que no sabemos muy bien qué puede ser.
Entonces creemos que tal vez es una pareja, o un nuevo trabajo, o que debemos comprarnos una casa más grande, o en otro lugar.
Y la verdad es que lo que se siente es algo así como un vacío que nada puede llenar, un hueco que tratamos de tapar con lo material, y con las distracciones de lo que la vida terrenal nos pueda ofrecer. Si tienes las necesidades primordiales cubiertas, vives con esa comodidad, con esa tranquilidad, pero sigues sintiendo que algo falta. Si tienes suficientes ingresos económicos para viajar y cubrir también tus "caprichos" resulta que sigues sintiendo que algo falta. 
Luego buscas una pareja que te haga sentir, que ta haga vibrar, que te haga enamorarte de ella y del mundo entero, notando que ya estás lleno, que no te falta de nada, pero tras la novedad, tras la pasión, tras un tiempo de compartir con esa persona, vuelve de nuevo el anhelo, la añoranza, esa sensación de que "algo falta"...
Y es cuando, desde la mente racional, piensas que lo que ocurre es que no es la persona adecuada, y entonces, te planteas que tal vez te has equivocado de nuevo y comienzas a buscar inconscientemente a otra persona que te "llene" más. Esto pasa con todo, amigos, trabajo, hogar...

Así vivimos hasta que de pronto algo ocurre, algo así como una conexión con algo más que hay en nosotros, una fuerza interior que nace del corazón, pero no de las emociones, sino de algo más grande, tu esencia, tu verdadero yo.

Y resulta que tú eres una mezcla de personajes que actuan según el contexto de tu vida. Eres el hombre o la mujer de negocios, o cualquier otra profesión u ocupación, eres la madre o el padre, el hijo o la hija, el vecino, el amigo, y en cada situación el personaje varía, se adapta a cada circunstancia, interpretando su papel perfectamente.

Muchas veces me doy cuenta de que hablando con alguien no lo estoy haciendo con su ser, con su alma, o con su verdadero yo, sino con uno de sus personajes, el cual, tiene una enorme barrera puesta entre él y yo. Empecé a detectar esto cuando mi máscara cayó, cuando descubrí a mis propios personajes, y mi paso se convirtió en un paso de un yo al desnudo que usaba sus personajes sólo si lo necesitaba, pero bajo la supervisión de ese yo desnudo.

¿Cómo fue que mi yo se quitó las vestiduras de lo falso de mis personajes?

Un día te das cuenta de que no eres lo que creías, y comienzas a identificarte con algo más grande, más profundo, algo que está por encima de tu rol social, de tus pensamientos y de tus creencias, y en ese momento, la máscara cae. Cuando eso ocurre, tus personajes, esos que existen para afrontar la vida terrenal, empiezan a perder fuerza y tú, como observador, te vas liberando de su influencia y su control sobre lo que realmente eres. Ya no hay disfraces, eres tú al desnudo, observando a tu mente, a tus pensamientos y a tus emociones...siendo amor incondicional...

Y ahí todo un mundo nuevo se eleva frente a ti, mostrándote todas tus capacidades, todo tu verdadero potencial, todo lo que hay ahí, en ti, tu propia grandeza y a través de ella ves la grandeza de los demás... Cada persona que conoces te deslumbra con todo lo que es, porque eres capaz de verla en su completitud, sus personajes, su esencia, sus miedos, su amor, su belleza...



El vacío sólo se llena cuando empiezas a amarte, a sentirte, a bailar al son de la vida, y no al son de un sistema que va en contra de tu propia naturaleza, la del ser humano, se llena cuando te empiezas a sentir ahí, latiendo en ti, cuando tu luz brilla a través de tus ojos, cuando vives el amor desde todo lo que eres y lo compartes con todo el mundo, cuando no hay diferencias entre tú y los demás, cuando amas sin condiciones, entregándote sin pedir nada a cambio, y respetando lo que el otro es, vive y siente, porque amas desde tu ser, no desde tus personajes, porque ellos suelen ser egoístas, mientras que tu ser, tu alma, ama sin más, ama libre, ama sin miedo, sin ataduras, ama porque es esa la energía que le impulsa...

Y cuando ese hueco se está llenando de ti es cuando conoces la verdadera felicidad, la paz interior, y una nueva manera de vivir y de afrontar las circunstancias que se te presentan, ya sean duras o no.

Ahí, ahí es donde estás en ti, ahí es donde las relaciones cambian, ahí es cuando puedes hallar todo lo que anheles desde tu alma, porque ya no será una necesidad por cubrir, una carencia, sino un compartir, y tus relaciones cambian, se basan en la cooperación, y no en una competición constante, se basan en la entrega total e incondicional, se basan en la unión, no en la división.

Todo adquiere un color diferente, un valor distinto, y en lo que a la pareja se refiere, simplemente encuentras a tu verdadero gran amor, porque primero te has hallado a ti, y luego llegará ese alguien que compartirá contigo su esencia, su verdadero yo.

Porque una relación entre personajes es lo que es, una ficción que tarde o temprano termina, y una relación entre dos yoes que se han hallado a sí mismos, es una entrega profunda y completa que va más allá de lo que la mente pide y necesita, es la unión real de dos almas que están muy por encima de la materialidad, de la superficialidad, es una relación que se sumerje en las aguas del océano de dos seres, mientras que entre personajes sólo llegan a sentir las olas de la superficie de su mar.

Cuando la máscara cae todo se vuelve más real, más vívido, más increíble, más mágico, más hermoso, aunque eso signifique dejar de ser comprendido por algunas personas que aún viven desde sus personajes, en el teatro que han escogido vivir...

Merece la pena... 

Arael Elämä...

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