Soy Arael Elämä, creadora del proyecto Portal Sat Nam y escritora independiente. Me dedico a acompañar a aquellos que han iniciado una búsqueda interior, y tratan de comprender algunas facetas de sí mismos. Realizo diversas técnicas para aportar bienestar y equilibrio emocional y energético en las personas que todavía no logran hacerlo solas y necesitan de algún tipo de orientación. Soy Maestra de Reiki, Facilitadora de Psych-k, Especialista en trabajos energéticos y emocionales tales como la técnica regresiva, la liberación de emociones a través de la meditación y/o relajación profunda y Orientadora espiritual. Algunos me han llamado terapeuta del alma, sin embargo no creo en la terapia como método de sanación, pues, si bien soy sanadora energética, entiendo lo que hago como un apoyo a la persona a encontrar aquello que está en incoherencia consigo misma para hacerlo consciente y liberarlo, o transmutarlo, para trascenderlo y para comprenderlo. A este apoyo o acompañamiento lo llamo Sanación Evolutiva, y está destinado a aquellos que están desarrollándose de manera consciente, buscando su propia maestría, su mejor versión de sí mismos. Deseo transmitir las herramientas que he ido aprendiendo y experimentando a aquellos que quieran adentrarse en su propio Ser y no sepan cómo hacerlo. Si crees que puedo acompañarte en tu camino de autoconocimiento, echa un vistazo a mi página y descubre si hay algo que pueda hacer por ti.
Abrazos desde mi Ser al tuyo.

sábado, 10 de septiembre de 2016

LOS PORTALES NUMÉRICOS DEL CALENDARIO GREGORIANO

Con todo esto del portal 999 e intrigada por algunos aspectos que no me acababan de resonar, he estado investigando un poquito sobre los calendarios hebreo, gregoriano y maya.
No es que no crea que este mes está siendo un mes de gran transformación, yo misma lo estoy sintiendo, noto las energías y me doy cuenta también de que en mi propio proceso estoy cerrando un ciclo y comenzando otro, aunque eso lo vengo sintiendo desde hace un par de meses o tal vez más. Este mes de septiembre es para mí ya el paso definitivo hacia otro ciclo de mi vida, y es que cada mes de septiembre siento que se acaba el año y comienza otro, no es una novedad, la diferencia este año es que cierro un ciclo de varios años, no se trata sólo de un año nuevo, sino de una etapa nueva.
El calendario gregoriano nos ha situado en unos números que en realidad no se corresponden con la fecha original de nuestro planeta y me atrevería a afirmar que el calendario que más se ajusta a ello es el maya, porque tiene en cuenta los ciclos lunares y solares.
Eso no quiere decir que no se pueda meditar o realizar alguna activación durante este mes, incluso en el día 9, como se ha hecho, ni quiere decir que no sea efectivo realizar lo que uno siente y dejarse llevar por la euforia de dicho portal, pero lo que yo noté en mí fue que mi ser no resonaba con dicho portal, a pesar de que mi mente, mi personaje, deseaba experimentar esa energía como algo especial.
Lo cierto es que tenga o no tenga que ver con la numerología de este año y este mes, y aunque considere que son fechas erróneas, sí que noto que las energías están especialmente potentes y que cambiamos de ciclo, aunque no me atrevería a asociarlo a ningún portal, ni a ninguna fecha extrictamente fija.
Si bien las fechas anuales, es decir, los años no se corresponden con lo que llamaríamos la edad del planeta, para mí es más acertado un calendario más antiguo en años, y aunque nosotros partimos de cero en el año en que nació Jesucristo, para mí, aunque su llegada fuera un gran regalo, no debía suponer un reinicio temporal en la cronología planetaria.
Por otro lado está el calendario hebreo, que se basa en los ciclos lunares y solares (aunque por la información encontrada algunos afirman que se basa sólo en los ciclos lunares), ¿qué calendario sería más acertado?

Para mí es más correcto si se tiene en cuenta tanto el ciclo solar como el lunar, además, la Tierra no tiene 2016 años de existencia, así que no estamos en ese año, y tal vez el más antiguo, en este caso el maya, sería más acertado, aunque tal vez deberíamos calcular los años del planeta para ser mas exactos, porque no se trata de que todo gire alrededor de la humanidad, o alrededor del nacimiento de alguien, o de una civilización, religión, ect., ya que no somos el centro del universo, y creo que ya va siendo hora de darnos cuenta del lugar que ocupamos y ser más respetuosos con la Vida. 

Todo esto no tiene ninguna importancia tampoco, pero me ha servido para aprender algo más, para abrir más mi mente y para comprender mejor por qué no son para mí tan importantes las fechas.

Esto me lleva a pensar en los horóscopos, pero considero que se basan en cómo está el mapa astrológico cuando nacemos, con lo cual, si nacemos regidos por el calendario hebreo, por ejemplo, los astros estarán ese día, tenga el nombre que tenga, igual que si naces regido por el calendario maya o por el gregoriano, al fin y al cabo, las estrellas estarán posicionadas igual le llamemos como le llamemos al signo del zodíaco o al día en que hemos venido a este mundo. Un buen estudio de la cartal astral y natal puede aportar mucha información, y eso sí creo que es más ajustado que el mero hecho de decir que si has nacido en un mes y un día eres de un horóscopo que te domina y te hace ser de una forma, hay que indagar mucho más y no quedarse sólo con lo genérico, con la superficie.

Cada vez que hay un evento astrológico importante y que realmente nos influye de alguna forma, puedo percibir las energías, su influencia, sin ni siquiera ponerme a mirar qué día es o qué está sucediendo, entonces es cuando quiero investigar y me doy cuenta de que estoy con algunos síntomas típicos y que realmente algo está sucediendo, algo como una tormenta solar, o un eclipse solar o lunar, una conjunción planetaria, ect., y eso me confirma que simplemente siento, y que da igual lo que la mente diga, no importan tanto los razonamientos, sólo nos sirven para que la mente se calle y no intente ponerle significado a lo que nos sucede, es darle lo que quiere de alguna forma, motivos que pueda comprender medianamente, pero desde el ser sólo se siente, y no hay que hacer nada para comprender nada, pues el ser ya comprende. De esta forma, si sólo escucho esa divinidad interior, puedo saber qué está ocurriendo, sin ponerle palabras, sin ponerle mente. Sería fantástico poder hacer esto.

Siempre he intentando dejarme llevar más por lo que yo siento que por lo que otros hacen o dicen, respetando, eso sí, lo que las otras personas sienten, ya sabemos que cada uno tiene su proceso, pero sin tratar de hacer lo mismo sólo porque hay muchos creyendo en ello. 
Esta vez no podía ser diferente y simplemente me he escuchado y he decidido compartir mis sensaciones.
Como esto que estoy escribiendo responde más a la necesidad de mi mente de entender por qué no le hice caso en su afán de unirse a la multitud en varias ocasiones en las que ha habido un portal energético basado en la numerología de nuestro actual calendario gregoriano, seguiré tratando de darle a ella un razonamiento que pueda comprender y de paso a otras mentes que sean tan rebeldes como la mía.
Cada vez que cambiamos de año, dentro de nuestro calendario gregoriano, en realidad estamos jugando a que se acaba un año, dentro de un orden y una organización del tiempo que no se corresponde con lo que sería un calendario solar-lunar, es decir, que no está sincronizado con los ciclos reales de nuestro planeta, y si estás conectado a la energía de la madre Tierra, puedes notar esa desincronización, puedes darte cuenta de que el ritmo del planeta no es el mismo que nos estamos imponiendo. Es como escuchar su latido y tocar una música discordante,  que no se ajusta a dicho compás de su latido. 

Eso es lo que yo sentía en mi interior, un desajuste que no me ha permitido sentir la apertura de ningún portal, ni el de este mes de septiembre, ni otros, aunque en esta ocasión sí noto que algo se mueve, que algo sucede, pero que no tiene nada que ver con ningún 9-9-9, y desde luego no sentí que en ese día sucediera nada especial, sino que está sucediendo desde un poco antes del inicio de este mes.

Desde mi punto de vista, el tiempo es en realidad una dimensión, y en sí mismo contiene una gran variedad de interpretaciones que parten de nuestra mente, así, si lo medimos por la rotación planetaria y con nuestro sistema temporal, podríamos darnos cuenta de que otros planetas tienen días de menos horas, o de más horas, y eso nos podría hacer sentir que el tiempo pasa más rápido que aquí, o más lento, pero los seres humanos lo hemos querido organizar para que nuestras mentes puedan comprender el mundo de una forma ordenada. 
Todo el universo está en continuo movimiento y lo que nosotros estamos experimentando no es exclusivo, lo que aquí se mueve y sentimos también se mueve en el resto del universo, en todas las dimensiones, pues todo está interconectado y en realidad ni siquiera tiene nada que ver con lo que nosotros entendemos como "tiempo", "calendario"...

La conclusión a la que llegué con todo esto de las activaciones y de los portales, entre otras cosas, es que si este planeta se está moviendo hacia una nueva fase, y también la galaxia, el universo completo, por mucho que yo me resista, me estaré moviendo con el planeta. Es como ir en avión, si el avión se mueve y se desplaza y yo voy dentro, me desplazo con él.

Este proceso planetario, galáctico, universal, nos lleva a todos con él, y no es necesario realizar ninguna activación para continuar viajando hacia lo nuevo porque lo hagamos o no lo hagamos, continuaremos estando en el mismo lugar, en este planeta, en esta galaxia, en el universo.
Con esto quiero decir que si se tiene que activar algo se activará sin hacer nada, pero si alguien quiere hacer una activación específica lo puede hacer, claro está, pero sólo se activará aquello que se pueda activar, lo que de igual forma se hubiera activado. 
Al conectar con mi compañero etérico y preguntarle al respecto, me dijo que todo esto es comparable con un parto, se tiene que dar de una forma natural, no forzada, y no hay por qué activarlo puesto que se activa solo, pero a veces, cuando creemos que no seremos capaces de hacerlo de la forma natural, recurrimos a fármacos para que se dé con más rapidez, o para provocarlo por miedo a que no se desencadene, porque tarda mucho. Es evidente que en el tema de un parto hay ocasiones en que la cosa se complica y se requiere de ayuda de profesionales, pero no es lo más habitual, o no debería serlo, y en estos casos pasa lo mismo, puede que necesitemos alguna ayuda puntual, pero nosotros solos podemos realizar nuestro reconocimiento interior y nuestras activaciones, todo es más natural de lo que pensamos, es sencillo, no es necesario complicarlo. 
Evidentemente cada uno es responsable de sí mismo y cada uno decide cómo vivir estos procesos, así que esto no es una crítica a los que prefieren integrar códigos con meditaciones, yo también lo hice tiempo atrás, y lo he estado haciendo conectando con mi propio ser en algunas ocasiones, sin fechas esepecíficas, pero ahora, en este momento de mi vida, me doy cuenta de que todo es mucho más sencillo de lo que parece.
Por otro lado es precioso sentir las energías en esas activaciones o meditaciones, y como experiencia es maravillosa, así que, sin que sea algo que tenga un significado demasiado trascendental, las he hecho, y aún las  hago para poder notarme, para sentir mi divinidad con más intensidad, no tiene nada de malo, es sólo que me queda claro que no es necesario, sólo es una elección, y que no tienen nada que ver con fechas específicas, sino con lo que uno siente en cada instante.

¿Qué podemos hacer como seres humanos para acompañar a la Tierra en este proceso de una forma natural? La respuesta que a mí me llega es que debemos acompañarla, sólo eso, y eso requiere una sola cosa, ser lo que somos, y no ir en contra de nuestra naturaleza como seres, ser conscientes de quiénes somos y ser responsables de nosotros mismos, de nuestras emociones, de nuestros pensamientos, de nuestras programaciones, y soltar aquello que no somos para lograr ser, sólo eso ser.

Tal vez para ser lo que somos algunos necesiten meditar mucho, otros necesiten de una etapa de terapias, otros necesiten realizar activaciones en determinadas fechas, en fin, otros simplemente se hagan conscientes de su propia esencia sin hacer gran cosa, cada uno debe seguir a su corazón, lo que su ser le esté indicando, pero cuidado, no se trata de seguirle el paso a la mente, de montar un nuevo escenario donde eres espiritual y estás muy elevado, donde en realidad sólo estás moviendo de lugar tu paradigma mental, no se trata de inventar un nuevo tablero de juego para el ego, donde ahora te sientes ganador de una especie de competición donde todos corren a ver quién llega a ser más elevado, donde ser espiritual es la gran moda y donde todo el mundo cree que está ascendido, no se trata de crear un personaje mental que ahora es espiritual pero que continua enganchado al viejo paradigma pero con diferente atuendo, continua  en la separación, pero a escondidas, ocultándose sus juicios a sí mismo, no se trata de creer una verdad inventada, sino de hallar la verdad dentro de uno mismo.

Aqui todos estamos expuestos, porque la mente es hábil y no estará dispuesta a dejar de jugar con nosotros. 

No hace mucho escuché en un vídeo las palabras de una persona que considero que sabe muy bien de lo que habla y recuerdo que dijo que no podemos abandonar a la mente, pero que ella sí que nos puede abandonar, y realmente creo que es así, pues la mente es nuestra herramienta, no podemos dejarla de usar, pero ella sí que debe dejar de querer controlarlo todo, es el ser quien tiene que tomar las riendas de este vehículo humano y usar a la mente para lo que sirve en realidad. 

Después de un período bastante largo dentro de este tiempo en el que creemos, me he dado cuenta de que todo lo que he hecho para encontrarme ha sido un viaje absurdo, pues sólo tenía que mirar hacia adentro, no era tan difícil, pero eso lo descubres después de un sinfín de meditaciones, activaciones, canalizaciones, preguntas y más preguntas, y es que la mente está ahí para decirte "eh, haz esto que te ayudará a ser más espiritual", lo cual se podría comparar con el típico "haz esto que te ayudará a ser mejor que el otro, a ser más guay, a ser más aceptado, a adaptarte..." El ego juega con nosotros, ya es hora de hacerlo a un lado, de bajar el volumen de los pensamientos, y de ecuchar al Ser que somos, a la divinidad que hay dentro de nosotros.

Ahora simplemente quería compartir mi sentir, tal vez porque por primera vez no me he podido entregar a la euforia y la alegría de algo que, aunque a mi mente le encantaba, a mi ser no le resonaba en absoluto.

Y continuamos el camino que no existe, dando pasos que no se dan, yo sólo quiero desvestirme de mis patrones reincidentes, de los bucles que me absorven, es decir, del dominio de mi mente.

Por lo demás, quien llega a mi vida es bien-venido, quien se va de ella es bien-despedido, quien me enseña algo con mi reflejo en él es para mí una bendición porque me ayuda a ver más el influjo de mi mente sobre mí, quien escucha las tonterías de mi mente, mis emociones distorsionadas y tiene la paciencia de darme su tiempo con amor tiene mi agradecimiento eterno, y quien me enseña a decir "no", a ser asertiva y empática, tiene un gran respeto por mi parte.

Gracias por leerme.

Arael.



jueves, 14 de enero de 2016

LA CONEXIÓN INCREÍBLE CON LA LLAMA GEMELA (Reflexión)

Antes de leer esto, guarda tu ego en un cajón y abre tu mente, tu Corazón, tu Alma, y Siente, porque sólo desde tu Ser sabrás si esto está escrito para ti, o no tiene nada que ver contigo...”

La conexión con la energía de la llama gemela y mis encuentros con ésta en otros planos ha sido para mí vital para poder comprender muchos aspectos de mi personalidad artificial, de mi plantilla como humana, y de los bloqueos que podía estar arrastrando, bloqueos derivados de emociones dolorosas, ya fueran por las memorias ancestrales, o por creencias erróneas que me hacían confundir lo que era la unión con la llama.

A estas alturas ya sé perfectamente que todos los que sabemos bien lo que es estar en conexión con esa energía de la llama gemela, conocemos el sufrimiento que nuestra confusión puede hacernos sentir, pues los viejos paradigmas sobre las relaciones, que en estos momentos se están desmoronando, influyen en nuestra manera de enfocar la relación con la llama gemela.

Hallar a un alma gemela y amarla, tener una relación que yo ahora llamaré “tradicional” para diferenciarla de la relación “divina”, es algo que es mucho más placentero, en un primer momento, que el hecho de encontrarte cara a cara con esa persona que en su interior lleva consigo la energía de tu llama gemela, es decir, que eres tú mismo, parte de tu aspecto masculino, o tu aspecto femenino, aunque sólo se siente más hermosa la relación con el alma gemela mientras aún no hayas depurado lo que te impide sentir en tu corazón a tu otra mitad energética, pues una vez que ya estás preparado para la unión, todo se transforma y la relación que existe entre las llamas gemelas parece de otro mundo, pues pertenece a otra dimensión.

Todos soñamos de alguna manera en que nuestro encuentro con nuestra otra mitad energética sea maravilloso, que enseguida te reconozca, que te ame, que todo sea precioso y que la paz y la felicidad interior reinen en nosotros para siempre, sin embargo, la realidad en el mundo de tercera dimensión es bien diferente.

Tenerla frente a ti desmorona todas tus ilusiones, tus espejismos, y te enfrenta a todos tus miedos de golpe, para que los superes, para que seas tu mejor versión, para que ese diamante que hay en ti esté bien pulido. Así que la presión comienza, el dolor, el anhelo, el deseo de que el otro te reconozca, que te acepte, que abra su corazón, y en muchos casos, quien encuentra a esa persona, la busca, la necesita, y trata de guiarla desde esa necesidad de reconocimiento. Ahí el sufrimiento se hace muy presente y en ocasiones incluso pareciera que puedes caer en un pozo sin fondo, deseando que tu llama te rescate, que te escuche gritar su nombre, que venga a salvarte, que te demuestre que te ama y te lleve con él lejos de este planeta, a tu verdadero hogar. Todo eso es una gran distorsión emocional que te enseña a conocerte muy profundamente.

Es cierto que, entre las llamas gemelas, quien está más despierto puede y debe guiar a quien no lo está, sin embargo, esto se tiene que hacer desde la aceptación y el amor incondicional, sin expetativas, y olvidando la idea de que realizando ese guía lleguemos a tener una relación de pareja con esa persona.

No es que eso signifique que no se pueda tener una relación con la llama gemela, sino que estar junto a tu llama gemela como pareja es algo distinto de lo que conocemos, y para entender el nuevo concepto debemos pasar por un proceso que, a falta de una palabra mejor, llamaría “aprendizaje”.

Así que no podemos esperar casarnos con ella, formar una familia convencional, tener hijos, y ser felices dentro de este sistema, enjaulados en los entresijos del antiguo paradigma, donde todos somos simples individuos sometidos a un rol del cual difícilmente podemos salir. Esto no es lo que sucede con las llamas gemelas, sino que sucede algo mucho más elevado, algo que te lleva a querer compartir el amor con los demás, te lleva a querer desplegar tu misión en conjunto.

La Misión de las llamas gemelas tiene que ver con sus aptitudes y con sus capacidades, que ellos deberán descubrir por separado y luego les unirá de alguna manera. Algunas se dedican a la sanación energética, otros son escritores que intentan expandir amor y concienca, otros son profesores que buscan enseñar desde el nuevo paradigma, otros son médicos también con nuevas ideas más holísticas, otros cantan con músicas elevadas que aportan mensajes de amor... Sin embargo, antes de llegar a esto, las llamas pasan por una gran presión (muchas veces a través de experiencias muy dolorosas) que les lleva a descubrir quiénes son en realidad, y qué han venido a hacer.

Por mi parte, después de dicha “presión”, después de trascender muchos miedos, después de enfrentarme a mis propios fantasmas una y otra vez, he comprendido que el nuevo paradigma es la liberación, el amor en estado puro, la conexión entre todos desde el alma a través del Corazón, y la visión del mundo desde la conciencia del Ser, usando como herramienta de actuación para el cambio, la mente, pero la mente lo más limpia posible de los filtros del anterior paradigma, pues los viejos pensamientos suelen ser muy limitantes.

Así pues, la relación con la llama gemela, partiendo de la base de que es una parte de ti, tu energía “opuesta” masculina, o femenina, (ying y yang) y a su vez la energía más afín a la tuya, pues es idéntica, debe ser trabajada siempre desde ti mismo, contigo mismo. Esto significa que si no has depurado los aspectos de ti mismo que llamaríamos “sombríos”, es decir, no iluminados, tu llama gemela te los mostrará con su sola presencia, para que puedas acceder a ti mismo y limpiarlos, liberarlos. Es por eso que algunos salen corriendo en cuanto su llama gemela se acerca un poco, pues el miedo que se siente a sufrir, a ser dañado o sentirse rechazado, el miedo que se siente a no conseguir que funcione la relación y a las diferencias que hay entre ambos a nivel terrenal, hace que entres en contradicción en tu interior, deseando por un lado estar con tu llama gemela, abrazarla, amarla, y por otro lado, cuando ésta se aproxima a ti, prefieres darle largas, o decirle adiós y saber de su vida en la distancia, para dejar de sentir cómo tus sombras siguen emergiendo y haciéndote llorar.

Así como te relaciones contigo mismo en soledad, así te relacionarás con tu llama gemela. Si no puedes estar contigo, si no te aceptas, si repudias algo de ti mismo, tu complemento divino te mostrará ese rechazo, y se alejará de ti, o no permitirá que se inicie una relación, todo de una forma claramente inconsciente. Sin embargo, cuando eres consciente de que rechazas a tu llama, cuando eres consciente de tus miedos, puedes trabajarlos, trascenderlos y ayudar a tu llama gemela a trascender los suyos simplemente centrándote en tu propio proceso interior.

Todo lo que tú no hayas depurado, es muy posible que tampoco lo haya depurado tu compañero gemelo, porque la evolución de ambos suele ir a la par, aunque pueda parecer que el otro no está igual de despierto, pues cada uno va realizando su parte a su manera y con las herramientas que trae consigo. Así, uno puede realizar su limpieza en soledad y el otro necesitar estar en pareja, ya sea porque está con un alma gemela que le haga de espejo liberador, o por estar en una relación kármica (que suele ser muy tormentosa y apasionada) a través de la cual también esté liberando patrones que le pueden impedir su entrega a sí mismo.

También puede ocurrir que sus miedos no le permitan dejar las ataduras de una relación ya terminada, o bien que sepa dentro de sí mismo que no es el momento de la reunión con su llama y necesite mantenerse alejado o alejada. Esto último ocurre cuando ambas están solas pero los encuentros se dan de forma esporádica, pues la atracción entre ellas es tan fuerte que, aunque no sea el momento de estar juntas, se acercan y alejan constantemente, sacando a la luz todas las sombras para que se puedan liberar de forma consciente.



A través de lo que he ido aprendiendo, y de las informaciones a las que he podido acceder, he sabido que no todas las llamas gemelas han venido para unirse en misión, pero sí la gran mayoría, y no todos tienen a su compañero/a divino encarnado/a, sin embargo, a cada uno le corresponde averiguar eso, y aunque algunos puedan guiar, o dar informaciones, solo uno mismo puede saber con total seguridad cuál es su misión y quién es su llama gemela.

Estar en unión con tu complemento divino es mucho más que sentir que estás enamorado, es amar con todo lo que eres, sentirlo en la distancia dentro de ti, latiendo contigo, es saber si está bien o no lo está en esa misma distancia, incluso padecer insomnio si él o ella lo está padeciendo, sentir si está enfermo, si está nervioso, estresado, algunas personas incluso saben si su llama ha bebido más alcohol de la cuenta porque sienten los efectos, estar en unión con tu otro yo es sentir muchos aspectos de su vida en ti, porque la conexión es muy fuerte, puedes saber si está viviendo un momento de pasión con su pareja, o si está pensando en ti, puedes percibir la conexión hasta tal punto que te sientes viviendo en dos lugares a la vez, en dos cuerpos, es descubrir lo más profundo de ella desde tu propio interior, es liberar emociones que sabes que él o ella también está sintiendo, es conocerle tanto que te da un miedo terrible estar a su lado, pero si lo estás todo se vuelve calma repentinamente, es saber que si te tocara ambas energías explotarían y crearían un vórtice de luz increíble, que invadiría el lugar de amor, llegando a muchos corazones, limpiando el ambiente de energías densas.

La presencia de tu compañero divino puede descubrirte tus sombras, pero también puede descubrirte tu creatividad, lo mejor de ti, e impulsarte hasta lo más alto, hacerte soñar y luchar con todas tus fuerzas para conseguir lograr tus metas, puede conectarte con tu fuerza interior, con tu divinidad, y puede mostrarte tu misión, porque es tu misma energía brotando desde otro lugar, amándote, aunque su mente no pueda saberlo, aunque no pueda reconocerte, aunque nunca puedas estar junto a esa persona como pareja, incluso aunque no sepas quién es o le conozcas muy poco en el plano terrenal.

Muchos me preguntaron qué pasaría si no podían estar con su llama gemela en unión, querían saber si encontrarían a una alma gemela con quien poder vivir el amor de una forma elevada, a pesar de que, después de haber sentido ya este amor hacia su llama, creían que no podrían amar a nadie más.

Respondí que no lo sabía, pero que amar es una capacidad que tiene el ser humano, y que sólo tenían que abrir su corazón al amor, pero todo está escrito, todo está ya hecho, el Ser es quien decidió en su momento, pero al no recordarlo, como humanos todo es sorpresa en la vida, y tenemos que aprender en este nuevo paradigma a sabernos dejar llevar, a fluir y dejar que la vida nos sostenga y nos sorprenda, porque el Ser ya hizo su elección, y si tiene que llegar otra persona, lo hará, sin embargo, si estamos embarcados en la fusión con nuestra llama gemela, primero deberemos unirnos con nosotros mismos, en nuestro interior, liberarnos de las capas que no nos permiten emanar lo que somos, y después de eso, de ser lo que hemos venido a ser y hacer lo que hemos venido a hacer, será cuando llegue lo que tenga que llegar, sea nuestra llama gemela o un alma gemela o compañera. Por el momento nos toca caminar, crear el camino, y ser, sentir el amor y dejar que se expanda desde nuestro Corazón, porque así es como lo decidió nuestro Ser...

La conexión con la energía de la llama es para mí una bendición, y así como la vivo y la siento, es la unión con mi propia divinidad, con mi Ser. Es posible que muchos se digan como yo, que la parte humana todavía no puede comprender del todo los porqués o paraqués de todo esto que estamos experimentando, sin embargo, trascender el apego y las expectativas, pasar por encima de todo lo que esperamos, hacernos cargo de nosotros mismos, centrándonos en nuestra vida, en nuestro Ser, y descentrándonos de lo que haga nuestra complemento divino, es la solución más coherente y más sabia, la más respetuosa hacia nosotros y nuestros compañeros divinos, porque, si bien la conexión se siente y sabes mucho sobre lo que vive y siente tu llama en la distancia, eso no tiene que frenar nuestro paso, no debe atascarnos, sino que debe ser una nueva manera de vivir, adaptándonos a esa conexión como parte de lo que somos, porque debe ser una brújula, no una perdición...

Es cierto que esto requiere de una gran Maestría interior, pero aquellos que se vayan a unir a su llama gemela en lo físico y en esta vida, están preparados para alcanzarla indiscutiblemente.

Todo está escrito pero nosotros no sabemos qué ocurrirá, estamos aquí para ser responsables de nuestras acciones, para aprender a ser humanos desde una conciencia más elevada y así contribuir a un Cambio en esta humanidad, que debe dejar atrás patrones de abuso y de dolor, y dar paso a la cooperación y a la Unidad, y desde nuestra misión con nuestra llama o sin ella, es nuestro cometido Ser y empezar esa transformación desde nuestro interior... Ese es el motivo por el cual estamos puliendo tanto nuestro ego, abriendo nuestra mente y sientiendo desde el Alma y el Corazón, más allá de que despleguemos nuestra Misión de forma solitaria, con un Alma gemela a nuestro lado o con nuestro otro Yo (llama gemela).

No debemos vivir en la ilusión de lo que desearíamos que fuera, sino en lo que Es y lo que Somos, para que todo se pueda ir dando.

Ya sólo me queda mostrar mi agradecimiento por leer esta larga reflexión que engloba un poco todo lo que he ido aprendiendo a lo largo del pasado año 2015, y que pediros que pongáis siempre vuestro propio discernimiento, como en cualquier información o artículo que llegue hasta vosotros.

Todo lo que he expresado viene de mi propia experiencia personal y de lo que he aprendido hablando y compartiendo con otras personas que están en contacto, o lo han estado, con sus llamas gemelas.

Nada es inventado, nada es incierto, todo parte de la realidad que he ido conociendo desde mi alma sobre las llamas gemelas, sin exclusividad ninguna, sólo es lo que alguien sencillo como yo comparte, para que otros puedan sentirse acompañados y comprendidos, para que sirva de confirmación a quien le resuene y para mostrar mi apoyo y mi amor hacia mis compañeros de camino, los conozca o no, pues son dignos de admiración por su valentía, por su dedicación y por haber decidido ser lo mejor de sí mismos adentrándose en sus sombras enfrentándose a sus propios monstruos, y lidiando con el gran amor hacia sus llamas gemelas en un mundo donde es muy difícil llegar a estar junto a ellas... 

Deseo que este nuevo año 2016 sea el inicio de un nuevo ciclo lleno de amor, dulzura y unión...

Gracias, 



Arael Elämä...









viernes, 27 de noviembre de 2015

LAS PROYECCIONES

En ocasiones me he encontrado en situaciones en las cuáles me he dado cuenta de que la persona con la que estoy hablando me está acusando de alguna cosa que en realidad no tiene nada que ver conmigo, sino con ella misma. 

Hace algunos años esto podía ocurrirme de una manera más desapercibida en mi vida, y no me percataba de los motivos por los cuales se me juzgaba por actos que yo consideraba correctos, pero que la otra persona catalogaba de inapropiados, proyectando emociones suyas en mí que provenían de una reacción que yo entendía como exagerada e inapropiada, o fuera de lugar.

 Esto me ocasionaba dolor, pues yo no comprendía por qué se me acusaba de algo que no tenía nada que ver conmigo.
Hoy, después de mucho trabajo de autoconocimiento, me doy cuenta enseguida de las proyecciones que otros hacen de sus propias emociones hacia mí, o hacia los demás.
Ahora es más fácil para mí ver cómo actúa el ego ser humano, defendiéndose de lo que no es totalmente "correcto" para él mismo, y su propio autojuicio se manifiesta como un juicio hacia el otro, acusándole de mantener un comportamiento no aprobado, o de poseer algún aspecto de la personalidad que no le agrada y que en realidad le pertenece a él y está viendo reflejado en el otro, proyectando así su desprecio hacia fuera de sí mismo por algo que está en su propio ego.

Esto es un mecanismo que permite a esa persona ver lo que no le gusta de sí misma en un amigo, pariente, o conocido, y de esta forma elude su propia responsabilidad, de un modo totalmente inconsciente.

Así te puedes encontrar un día con un amigo que te acuse de algo que, claramente, le está sucediendo a él, siendo su propio conflicto el que hace que te señale a ti como culpable.

Por otro lado, también he visto cómo algunas personas que viven situaciones difíciles, pueden aconsejarte justamente lo que necesitan escuchar como consejo en sí mismos, convirtiéndote en su propio reflejo, como si al intentarte ayudar a ti, quisieran ayudarse a sí mismos y auto-reafirmarse en sus propios actos y/o decisiones.



Todo esto, como he dicho, es algo inconsciente, aunque también he entendido que es habitual que hagamos esto, sin embargo, es muy importante tomar consciencia de ello y darnos cuenta de cuándo estamos proyectando nuestras emociones en el otro, o cuándo estamos ofreciendo consejos que en realidad nos estamos dando a nosotros mismos, pues así podemos conocernos mejor, ver a nuestro ego, gestionar nuestras emociones y nuestras reacciones ante sucesos que nos alteran y no culpar, ni responsabilizar a nadie por hechos que en realidad interpretamos desde nuestros propios filtros emocionales. 

No se trata tampoco de culpabilizarnos a nosotros mismos, ni de castigarnos o juzgarnos por lo que sentimos, sino de responsabilizarnos de lo que hay en nuestro ego, de nuestras creencias, miedos, etc.

Pienso que ya va siendo hora de que los seres humanos nos hagamos cargo de nuestros egos y comencemos a ser conscientes de lo que somos, más allá de lo que creíamos que éramos, y abracemos lo que sentimos con comprensión, sin torturarnos más, sin castigarnos, porque si nos avergonzamos de nuestras emociones y reacciones, es cuando tratamos de huir de ellas, ocultarlas y proyectarlas en los demás, y así comienza nuestra guerra interior, la cual se acaba manifestando en el exterior.

Sólo hay que imaginar lo que eso significa a gran escala, ya que en realidad es lo que está sucediendo...Una parte de la humanidad está en guerra con la otra parte, porque no acepta su oscuridad, y ambas partes la proyectan mutuamente, de esa manera unos se convierten en los buenos y creen serlo firmemente, mientras que juzgan a los  otros por ser malos, y viceversa,  así como ocurre dentro de cada ser humano.

Hasta que no aceptemos que somos un todo, con luz y sombra, no dejaremos de creer en el cielo y en el infierno, porque eso será lo que proyectaremos. Hasta que no aceptemos aquello que nos avergüenza sentir o pensar para lograr trascenderlo y no etiquetarlo como algo incorrecto, no dejaremos de verlo reflejado en los demás y no dejaremos de proyectar nuestro desprecio hacia ello, aun existiendo dentro de nosotros mismos.
Cuando rechazamos algo del otro, rechazamos algo que está dentro de nosotros, así que cuando herimos al otro, en realidad lo que hacemos es autoinfligirnos ese daño proyectándolo en los demás.

Aprender a discernir lo que sentimos para no culpar al otro de nuestras emociones, de nuestras inseguridades, miedos, dudas, etc., que suelen provenir de nuestras creencias más arraigadas y limitantes, nos ayudará a ver al ser humano con más amor y compasión, y tal vez así, cuando desaparezca ese monstruo de nuestro ego que fustiga y juzga lo que hay en nosotros, se diluirá la gigantesca barbarie que hemos creado como humanidad.

Arael.

domingo, 1 de noviembre de 2015

CUANDO LA MÁSCARA CAE

 Vivimos enfrascados en nuestras obligaciones mundanas, el trabajo, nuestras relaciones con los demás, nuestras preocupaciones...
La vida se muestra así incompleta, como si nos faltara algo, algo que sólo notamos que no está cuando tenemos un poco de tiempo para nosotros, para mirar ahí adentro y notar que algo no anda bien, que nos sentimos anhelantes de algo que no sabemos muy bien qué puede ser.
Entonces creemos que tal vez es una pareja, o un nuevo trabajo, o que debemos comprarnos una casa más grande, o en otro lugar.
Y la verdad es que lo que se siente es algo así como un vacío que nada puede llenar, un hueco que tratamos de tapar con lo material, y con las distracciones de lo que la vida terrenal nos pueda ofrecer. Si tienes las necesidades primordiales cubiertas, vives con esa comodidad, con esa tranquilidad, pero sigues sintiendo que algo falta. Si tienes suficientes ingresos económicos para viajar y cubrir también tus "caprichos" resulta que sigues sintiendo que algo falta. 
Luego buscas una pareja que te haga sentir, que ta haga vibrar, que te haga enamorarte de ella y del mundo entero, notando que ya estás lleno, que no te falta de nada, pero tras la novedad, tras la pasión, tras un tiempo de compartir con esa persona, vuelve de nuevo el anhelo, la añoranza, esa sensación de que "algo falta"...
Y es cuando, desde la mente racional, piensas que lo que ocurre es que no es la persona adecuada, y entonces, te planteas que tal vez te has equivocado de nuevo y comienzas a buscar inconscientemente a otra persona que te "llene" más. Esto pasa con todo, amigos, trabajo, hogar...

Así vivimos hasta que de pronto algo ocurre, algo así como una conexión con algo más que hay en nosotros, una fuerza interior que nace del corazón, pero no de las emociones, sino de algo más grande, tu esencia, tu verdadero yo.

Y resulta que tú eres una mezcla de personajes que actuan según el contexto de tu vida. Eres el hombre o la mujer de negocios, o cualquier otra profesión u ocupación, eres la madre o el padre, el hijo o la hija, el vecino, el amigo, y en cada situación el personaje varía, se adapta a cada circunstancia, interpretando su papel perfectamente.

Muchas veces me doy cuenta de que hablando con alguien no lo estoy haciendo con su ser, con su alma, o con su verdadero yo, sino con uno de sus personajes, el cual, tiene una enorme barrera puesta entre él y yo. Empecé a detectar esto cuando mi máscara cayó, cuando descubrí a mis propios personajes, y mi paso se convirtió en un paso de un yo al desnudo que usaba sus personajes sólo si lo necesitaba, pero bajo la supervisión de ese yo desnudo.

¿Cómo fue que mi yo se quitó las vestiduras de lo falso de mis personajes?

Un día te das cuenta de que no eres lo que creías, y comienzas a identificarte con algo más grande, más profundo, algo que está por encima de tu rol social, de tus pensamientos y de tus creencias, y en ese momento, la máscara cae. Cuando eso ocurre, tus personajes, esos que existen para afrontar la vida terrenal, empiezan a perder fuerza y tú, como observador, te vas liberando de su influencia y su control sobre lo que realmente eres. Ya no hay disfraces, eres tú al desnudo, observando a tu mente, a tus pensamientos y a tus emociones...siendo amor incondicional...

Y ahí todo un mundo nuevo se eleva frente a ti, mostrándote todas tus capacidades, todo tu verdadero potencial, todo lo que hay ahí, en ti, tu propia grandeza y a través de ella ves la grandeza de los demás... Cada persona que conoces te deslumbra con todo lo que es, porque eres capaz de verla en su completitud, sus personajes, su esencia, sus miedos, su amor, su belleza...



El vacío sólo se llena cuando empiezas a amarte, a sentirte, a bailar al son de la vida, y no al son de un sistema que va en contra de tu propia naturaleza, la del ser humano, se llena cuando te empiezas a sentir ahí, latiendo en ti, cuando tu luz brilla a través de tus ojos, cuando vives el amor desde todo lo que eres y lo compartes con todo el mundo, cuando no hay diferencias entre tú y los demás, cuando amas sin condiciones, entregándote sin pedir nada a cambio, y respetando lo que el otro es, vive y siente, porque amas desde tu ser, no desde tus personajes, porque ellos suelen ser egoístas, mientras que tu ser, tu alma, ama sin más, ama libre, ama sin miedo, sin ataduras, ama porque es esa la energía que le impulsa...

Y cuando ese hueco se está llenando de ti es cuando conoces la verdadera felicidad, la paz interior, y una nueva manera de vivir y de afrontar las circunstancias que se te presentan, ya sean duras o no.

Ahí, ahí es donde estás en ti, ahí es donde las relaciones cambian, ahí es cuando puedes hallar todo lo que anheles desde tu alma, porque ya no será una necesidad por cubrir, una carencia, sino un compartir, y tus relaciones cambian, se basan en la cooperación, y no en una competición constante, se basan en la entrega total e incondicional, se basan en la unión, no en la división.

Todo adquiere un color diferente, un valor distinto, y en lo que a la pareja se refiere, simplemente encuentras a tu verdadero gran amor, porque primero te has hallado a ti, y luego llegará ese alguien que compartirá contigo su esencia, su verdadero yo.

Porque una relación entre personajes es lo que es, una ficción que tarde o temprano termina, y una relación entre dos yoes que se han hallado a sí mismos, es una entrega profunda y completa que va más allá de lo que la mente pide y necesita, es la unión real de dos almas que están muy por encima de la materialidad, de la superficialidad, es una relación que se sumerje en las aguas del océano de dos seres, mientras que entre personajes sólo llegan a sentir las olas de la superficie de su mar.

Cuando la máscara cae todo se vuelve más real, más vívido, más increíble, más mágico, más hermoso, aunque eso signifique dejar de ser comprendido por algunas personas que aún viven desde sus personajes, en el teatro que han escogido vivir...

Merece la pena... 

Arael Elämä...

miércoles, 14 de octubre de 2015

NUESTRO DESPERTAR

Despertar significa comenzar a ser conscientes de algo que no éramos capaces de ver en un primer momento, significa sentir que somos algo más que el cuerpo, la mente o la emoción, significa saber que nos movemos dentro de un sistema de creencias que conforma un paradigma, una realidad cosida con el hilo de algo que podríamos llamar "inconsciencia", la cual es un conjunto de programas, creencias, memorias ancestrales, que nos conducen a través de la maya creada matemáticamente para que cada cual cumpla su propio rol.

Desempeñamos un papel dentro de un entramado gigantesco para nosotros, que en realidad es un gran teatro donde a unos les ha tocado ser víctimas, a otros opresores, a otros ricos, a otros pobres, y así un sinfín de personajes complejos se disfrazan y se desvisten de sus disfraces en la búsqueda de algo más, algo que intuyen.

Así, a través de esa intución llegan a su despertar, a darse cuenta de que no son el personaje, sino el actor, y que ese actor tiene otra identidad que va más allá de lo que podrían haber imaginado.

Todo eso resulta muy misterioso y a quien le guste adentrarse en la aventura de conocerse, se enfrasca en un viaje que pronto le mostrará la magia de sentir, de vivir y de liberarse poco a poco de todo lo que le ata a la red de la inconsciencia...

No es sencillo hacerlo, conlleva mucha felicidad interior, amor incondicional, comprensión de uno mismo, un desarrollo de la empatía muy fuerte y una desconexión de los prejuicios o juicios establecidos de ante mano por el propio ego, el cual se maneja muy bien dentro del entramado teatral que se creó desde el inconsciente y a medida de dicho ego.

Si no eres la mente, si no eres el pensamiento, si no eres la emoción, si no eres el cuerpo, si no eres el personaje,  si no eres lo que hasta ahora creías, ¿entonces qué eres?....

Descúbrelo, si te atreves... 

Arael...

jueves, 10 de septiembre de 2015

CAMINO HACIA EL SER

Caminas por la vida como cualquier otra persona. Creces con ciertos valores que tus padres te inculcan, en la escuela te enseñan, en la calle tus amigos aportan su parte, sales con chicos o chicas, aprendes de la experiencia de tener pareja, sufres, amas, ríes, pierdes, ganas, te casas (o no) tienes hijos, tienes un trabajo, unos estudios que te hacen conocer cierta parte de la cultura general, o bien la aprendiste por tu cuenta.

Parece que todo va bien, y de pronto, todo se desmorona, te quedas sin trabajo, tu jefe se pone en tu contra, te denuncia, tu pareja te deja, tus hijos se descontrolan por la separación, tu casa es un desastre, ya no tienes edad para encontrar fácilmente un trabajo, ni suficientes estudios, ni suficiente experiencia, y tienes una familia que mantener, una familia desestabilizada.

De repente tu vida ha dado un giro, y comienzas a sentirte extraño, tienes sueños raros, te preguntas sobre tu vida y sobre aquello que hubieras deseado hacer, te sientes mal, no quieres esta vida que llevas, y te das cuenta de que lo que vivías antes era sólo lo que la sociedad te pedía, lo que tú creías que debías ser y hacer, pero no sabes quién eres. 
No eres tu profesión, no eres sólo madre, o padre, no eres sólo la ex-pareja de alguien, no eres tus pensamientos, no eres tu disfraz ante la gente y no quieres seguir fingiendo algo que no eres. 
Recuerdas entonces lo mucho que deseabas escribir, cantar, o bailar, o pintar, o dibujar, da igual, simplemente recuerdas cómo disfrutabas siendo lo que más te gustaba, porque al hacer aquello con lo que disfrutabas eras plenamante feliz.

Entonces comienzas a oír hablar de temas como la famosa "ascensión" o el cambio de paradigma, o escuchas la palabra Ego desde otro punto de vista, y te sientes extraño, tu corazón parece que se ensancha, sientes "energía" a tu alrededor y emanando de ti mismo. Temas que nunca te habían llamado la atención llegan a tu vida como por arte de magia, y las sincronías te alcanzan allá a adónde vayas.

Te das cuenta entonces de que tu manera de ver la vida está cambiando, algo te está sucediendo, pero no comprendes muy bien qué es y buscas ayuda.

Empiezas a ir a darte reiki, vas a cursos de meditación, conoces gente nueva, tus antiguos amigos no te comprenden y tú no te sientes a gusto con ellos, quieres sentirte más tú, quieres ser libre, y ya no eres la misma persona de antes. No quieres atarte a horarios laborales en los que te sientas esclavizado realizando un trabajo que no te hace sentir pleno, feliz, quieres hacer lo que te gusta y para lo que te sientes capacitado. Estudias diversos cursos, aprendes cosas nuevas, cada día te sientes más cerca de quién eres, pero te bloquean tus creencias, y tus programas anclados en tu inconsciente.

Todo se está transformando en ti... Todo lo que necesitas está en ti, aunque a veces una ayuda o un acompañamiento te facilite ese entendimiento o esa conexión con esa verdad.

Eres un SER, no un Ego, y es hora de que seas quien eres...



Esa  historia o similar es la de muchos, incluso se parece a la mía. 
Después de vivir todo esto, me di cuenta de que hay personas que se pierden y que se sienten mal al no comprender lo que les está sucediendo. 
Al conectar con la misión de mi Ser supe que mi función es acompañar a los que solos se estén perdiendo.
Me costó lo mismo que le puede costar a cualquiera definirlo, darle la forma adecuada y expresarlo para que aquellos que deseen ser el ser que son, puedan tener en mí una mano guía que a su vez es guiada por las conexiones con otros planos, con los que llamo "ellos" "los de arriba"...

Rendirse al Ser eso es lo que al final tenemos que hacer todos, entregarse al ser que somos...



Arael Elämä


jueves, 23 de abril de 2015

EL TAROT

EL TAROT

Como ya sabéis algunos de vosotros, me dedico a acompañar a personas que están en el proceso de reconexión con su Ser, un camino hacia el interior que yo definiría como camino sagrado, porque es el trayecto hacia nuestra divinidad. No se trata de que no estemos conectados a ella, sino de que durante mucho tiempo hemos sido inconscientes, es decir, no éramos conscientes de quiénes somos en realidad y hemos estado actuando bajo un mecanismo al que yo llamo programación, que nos ha dotado de la capacidad de vivir bajo ciertas cláusulas, normas, dogmas, creencias, que en realidad nos limitan y nos separan de la sabiduría interior, del conocimiento de lo que somos y de nuestro poder divino.

Es fácil leer libros y llenar la mente de frases profundas, entender intelectualmente cada una de esas frases en las que se dice que somos luz, ect., pero lo difícil es integrar todo lo que se aprende leyendo, o lo que nos enseñan en cursos y talleres. Algunos creen que basta con saber mucho de teorías metafísicas y que con eso ya están haciendo su camino interior, sin embargo, esto no es así. Hay personas muy sencillas que nunca han leído nada sobre metafísica y sin embargo, se conocen, saben quiénes son, conectan con su divinidad, y con la divinidad de la naturaleza, y seguramente no tienen ni siquiera los recursos que nosotros tenemos. 

Se trata de sentir, de vivirlo, de experimentarlo, de entrar ahí adentro, en ti, y verte, con todo lo que eres, sombras, luz, miedos, amor, todo, y atreverte a transformar, a soltar aquello a lo que te aferras, a trascender los miedos....
Hoy os quería hablar de cómo el Tarot me ayuda a conetar con cada ser que quiere realizar una consulta. 


Lejos de ser una herramienta para conocer los secretos de tu pareja, o saber lo que te depara el futuro, para mí es un puente, un camino hacia ti, hacia tu misión, hacia lo que no recuerdas, hacia aquello que no has sabido aún escuchar de tu propio Ser.
Cuento siempre con la ayuda de mi amado equipo, como yo lo llamo, un conjunto de seres de luz, guías, energías de alta vibración, que me apoyan y orientan para saber cómo puedo acompañar a esa persona a reconocerse y a integrar la información que llegue.
El Tarot es una herramienta de diagnóstico, me ayuda a saber cómo está el consultante, en qué punto de su camino "espiritual" se encuentra, y cuando digo espiritual me refiero a su función aquí. 

Así que la información no es sólo de lo que está viviendo esa persona, o de lo que está por venir, sino de todo un conjunto de sucesos que han ocurrido por algo, para que esa persona aprenda y crezca, para desvincularse de emociones de sus ancestros o para llevarla a un hecho que la empujará más hacia lo que ha venido a cumplir... En definitiva, el Tarot es el medio a través del cual puedo ayudar a Ver a quien quiere Ver....

Arael Elämä Araham

martes, 14 de abril de 2015

CRECIMIENTO EMOCIONAL




 Cuando alguien nos hace daño, cuando se expresa contra nosotros y nos ataca con sus acusaciones, o nos intenta responsabilizar o culpabilizar de su estado de ánimo, de su dolor, de su decepción, podemos sentirnos muy mal, caer bajo la manipulación de las emociones, tanto de las de esa persona, como de las nuestras propias, pues en muchas ocasiones somos presa fácil para ellas, porque nos pueden llegar a controlar por completo.

No me refiero en ninún caso a acciones violentas o agresivas, estaríamos hablando de algo diferente, me estoy refiriendo a actos más emocionales que nos llevan a hacer reacaer en el otro nuestro dolor, nuestra desilusión, o viceversa.

Ese tipo de situación vivida me ha llevado a conocerme mejor, saber cuál es mi reacción antes tales circunstancias y aprender a mantenerme en calma. Si se trata de la acusación de otro hacia mí, rechazando mi forma de ser o de actuar, siempre miro hacia dentro de mí, para verme, para saberme, para darme cuenta de qué es lo que tal vez debo modificar en mi comportamiento para mejorar, pero normalmente siempre acabo viendo que el conflico o el cambio no reside en mí, sino en quien me acusa de actuar en desacuerdo a lo que considera un buen comportamiento. Es su creencia la que que impulsa a esa persona a quereme cambiar, y yo debo decidir si la complazco o no.  Evidentemente no hay que cambiar nada, sólo trascender.

No puedo enfadarme o reaccionar mal ante ese tipo de situación, sino buscar dentro de mí, sin acusar, sin juzgar a la persona que intenta herirme porque está herida.

Esta reflexión me lleva a expresarme y a explicar en qué consiste la mirada hacia el interior y la responsabilidad de lo que uno siente, sin acusar o proyectar en los demás nuestras emociones o nuestros conflictos. Se trata de un aprendizaje que se da cuando empezamos a ser conscientes de nosotros mismos y de nuestras reacciones emocionales. En una palabra, se trata de un proceso de maduración o crecimiento emocional.

No es el otro, soy yo, no es su piedra es la mía, no es su proyección emocional sobre mí, es cómo reacciono yo ante ello... Si consigo ver en mí dejaré de sufrir cuando el otro lanza su piedra, su emoción, y aprenderé a conocerme mejor, con más amor y más sabiduría...
Cuando el otro no se sabe ver, se ve reflejado en ti y te acusa de su propio conflicto interior, ante eso, el amor y el respeto son la mejor acogida hacia la piedra que te pueda lanzar movido por su propio dolor, o su propia rabia...

La clave está en que dentro de ti existan siempre la serenidad y la calma, y que cuando tus aguas se remuevan ante la invasión del otro, sepas apaciguarte y descubrir por qué y para qué se removieron tus emociones, para así trascenderlas y/o sanarlas...

Sanar es liberarte del control de tus creencias limitantes y de tus emociones densas, y darte cuenta de tu responsabilidad sobre ti mismo, incluso darte cuenta de cuando estás siendo tú quien lanza la piedra sobre el otro y ser capaz de volver a mirar hacia adentro para descubrir qué te ha llevado a proyectarte y verte reflejado en tu prójimo...

No es malo ser el reflejo de alguien, no es malo reflejarte en alguien, a veces no logramos vernos a nosotros mismos sin la ayuda del espejo que es el otro, así que, simplemente, dejemos de juzgarnos y de juzgar a los demás, y aprendamos a ser la mejor versión de nosotros mismos, desde la humildad y el amor, desde la generosidad y la compasión...

Arael Elämä Araham

viernes, 10 de abril de 2015

TRANSFORMACIÓN INTERIOR

REFLEXIÓN

Últimamente me he estado fijando en que los conceptos que tenía sobre actitudes humanas se han estado transformando. Hay palabras que antes usaba de una manera y que ahora significan algo más amplio o diferente para mí, es como si mi mente ya no las relacionara con las ideas en que antes lo hacía.

Eso me ha llevado a intentar especificar qué significa lo que quiero decir, o buscar otras maneras de definirlo.
Por poner un ejemplo, me di cuenta de que la palabra “confianza” para mi había ampiado su significado. Mientras que antes solía pensar que confiar en alguien es depositar tu fe en ella, ahora siento que confiar es aceptar a esa persona tal como es, y que aunque actúe de una forma inesperada y que pueda no agradarme, la confianza no tiene por qué quedar desfigurada o rota por ese comportamiento inusual o fuera de lo que yo esparaba de esa persona.
Con esa nueva concepción de la palabra, me percaté de que realmente la confianza es la certeza de que amo a esa persona y que puedo seguir amándola haga lo que haga. Es una manera de decir, “confío en ti, aunque sepa que puedes no responder a mis espectativas, y si no respondes a ellas en algún momento, te aceptaré y confiaré en ti de todas formas”.

Ahí el ego entonces me dice “no puedes confiar en desconocidos”, y de hecho cuando hablo de confiar me refiero a algo más elevado, algo que no tiene nada que ver con el mundo de tercera dimensión, sino con el amor incondicional.
Así que tal vez no sea aplicable a la 3D, es decir, no es aplicable al pensamiento que vibra todavía en esa frecuencia, pero sí al pensamiento en el que ya has alcanzado a crear tu realidad de una manera fluida sabiendo con total certeza que no hay cabida en tu mundo para que exista alguien que pueda hacerte daño.

Al igual que la confianza ha sido una palabra que se ha transformado en mi estructura mental, hay otras que también lo han hecho, y más que palabras son definiciones y conceptos.

Otro ejemplo es de las relaciones, sobre todo las de pareja, para mí todo eso ha cambiado tanto que ya no puedo concebir las relaciones de la misma manera que antes.



Ayer mi hija mayor me preguntó si la amaba más a ella que a mis amigos y yo le contesté que el amor no se mide, que el amor es siempre muy grande, pero que las relaciones que tenemos con los demás son las que definen la manera en que se manifiesta el amor que sentimos. El amor hacia mi hija es amor, al igual que el amor hacia mis amigos, pero la relación que nos une, madre-hija es más fuerte y conlleva más apego.

Eso me lleva a pensar que el amor hacia alguien a quien llamaría pareja, es algo muy elevado, es un compartir, una unión en la que ambos caminamos juntos, de la mano, en la que ninguno de los dos depende emocionalmente del otro, en la que el dar y el recibir es un circuito energético y de amor que no deja de girar entre ambos, donde hay una comprensión mutua infinita, pues en ella está también el crecimiento de los dos al aprender del otro, en una complicidad basada en la confianza de la que antes he hablado, y una entrega total y absoluta, mientras que a la vez cada uno conserva su espacio para poder seguir creciendo, y así continuar en ese compartir ese crecimiento en el que ambos se acompañan y se apoyan incondicionalmente.

Sin embargo, podemos amarlo todo, absolutamente todo.

Después de escuchar mi respuesta sobre el amor, mi hija me preguntó si también amaba al aparato de aire acondicionado, riéndose de la afirmación de que lo podemos amar todo, y yo le contesté que sí, que lo amo, porque me proporciona bienestar cuando tengo calor y lo agradezco, y el agradecimiento es parte del amor.

Con este tipo de conversación también me doy cuenta de que no soy la misma persona que era, y eso puede dar incluso un poco de vértigo, pero también sé que hay muchas otras personas que están sintiendo esta transformación dentro de ellas mismas.

Asimismo, también me complace observar lo que otras personas ven de la vida, sus puntos de vista, pues a menudo me ayuda a cuestionarme a mí misma, a modificar conceptos, a plantearme nuevas perspectivas, y eso es muy enriquecedor, por eso me gusta escuchar lo que otros piensan y sienten, saber cómo es su manera de vivir, cómo es su manera de amar, cómo lo describen y cómo interpretan la realidad...

Transformación...

Sí, esa es la palabra, es cierto, metamorfosis, cambio interior, algo ocurre dentro de nosotros, algo que no se ve, pero se percibe, algo que me complace decir que es para alcanzar lo mejor de mí misma, lo mejor de cada uno, un camino que se recorre hacia dentro, un camino increíble y sorprendente.

En ocasiones, cuando me siento triste o nostálgica, o cuando algo me molesta, miro hacia dentro y trato de ver más allá de la emoción, para comprender qué es lo que está ocurriendo ahí para que yo esté sintiendo eso. A ese proceso en el que descubro el pensamiento que ha creado la emoción, le llamo proceso de sanación, tal vez porque cuando logro liberarme de la creencia que sostiene ese pensamiento, me siento sanada, libre, pero también siento que he realizado una transformación más, dejando un espacio más para albergar nuevas ideas, basadas en lo nuevo que está llegando a mí.

Por eso, este cambio en la manera de interpretar la vida o de percibirla, no es más que el reflejo de lo que está ocurriendo dentro de uno mismo, y por eso, para que algo se transforme en el exterior, en la sociedad, en la humanidad, primero debemos transitar por el cambio dentro de nosotros mismos, en lo más profundo de nosotros mismos, sólo así se manifestará ante tus ojos...

Arael Elämä
Eva Bailón.